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Reseña literaria

La Naturaleza del lenguaje

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Reseñamos desde el otro lado del atlántico a Chus Pato y Ana Gorría, dos poetas españolas de calidad insospechada reunidas en las plaquettes de la editorial chilena Cuadro de Tiza.

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Suelen ser pocas las veces que se reseñan plaquettes. El nombre afrancesado de estos pequeños e insólitos ejemplares poéticos nos lleva a hablar casi con nostalgia. Huelga decir que es una tendencia cada vez más habitual el dejarse llevar por la mediaticidad de galardones, por títulos de libros con portadas de neón y sellos editoriales consolidados. Sin embargo, los amantes de la literatura saben que lo que importa no es el envoltorio. En este caso, la editorial chilena Cuadro de tiza tiene en su haber dos joyas literarias: Decimos la llanura más extensa: océano, plaquette de Chus Pato y El presente desnudo, de Ana Gorría.

 

Chus Pato (Galicia, 1955) ha publicado los libros de poesía Urania (Calpurnia, 1991); Heloísa (Espiral Maior, 1994); Fascinio (Toxosoutos, 1995); Nínive (Edicions Xerais, 2000); m-Talá (Edicions Xerais, 2000); Charenton (Edicions Xerais, 2003); Hordas de escritura (Edicions Xerais, 2008); y Secesión (Galaxia, 2009). Ha recibido los galardones Premio Losada Diéguez por los libros Nínive y Hordas de escritura. Este último recibió además el Premio Nacional de la Crítica.

 

En Decimos la llanura más extensa: océano, Chus Pato en magnífica sintonía con la traducción de Ana Gorría escribe: “Hace tiempo que perdí el rostro; cualquiera de las antepasadas en una trenza sin final, son mis manos, los ojos / en la escritura.” El rostro, la identidad perdida en el abismo de referencias, donde las manos y los ojos se posicionan en el estrato lingüístico para encontrarse, conciencia de que la vida, sin poder ser de otra forma, se va escribiendo.

 

Chus Pato. / Tr3sreinos

La poesía de Chus Pato es desdoblamiento que se reúne con una naturaleza construida a través del lenguaje pero sin abandonar su pureza, su sencillez: “Este yo / montaña.” Un lenguaje de frontera que delimita las posibilidades y circunstancias de nuestra existencia: “una palabra puede ser abandonada, es posible no explicar que el año en que naciste es frontera porque separa el hambre de la posguerra de un hambre menor, si así se puede fraccionar el hambre.” Chus Pato además abandona la nostalgia y se posiciona en un estrato mucho más libidinal: “No, el paraíso no es la infancia, el paraíso es la animalidad;”. La tradición y los ecos de torres lejanas como las de Hölderlin, hacen hondura y reflexión en sus versos. Hölderlin, poeta que surca los cauces de este río aparece como cúspide de una poesía de torre erecta con la que es imposible llegar a colmar y de la que nos queda ya sólo ese post- histórico y deudor de la medida comparativa siempre con un pasado que actúa a veces como espejo, y otras como abismo: “como este vacío, torre Hölderlin tú que me recibes”. Tras esas torres ya sólo nos queda pensar las ruinas: “un mito linda entre la carne y la palabra/ un mito Yo/ 
memoria, instante, de inmediato ruina”.

 

Para Chus Pato el poema: “así el poema, una sangre que mantiene a raya a los difuntos, que todo lo atrae/ el mito –al igual que el yo, la memoria, la grieta, el tiempo, la cópula y el sueño– une lo insólito/ hacia una puerta esmaltada de azul donde los animales son dioses/ 
e implosionan.”

 

Ana Gorría (Barcelona, 1979) es por otro lado Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado los poemarios Clepsidra (Plurabelle, 2005); Araña, en colaboración con la pintora Pepa Cobo y el compositor Juan Gómez Espinosa (El Gaviero Ediciones, 2005); y el cuadernillo De lo real y su contrario (Vitolas del Anaïs, 2007). Su obra ha sido parcialmente traducida al alemán, francés, inglés, italiano, portugués y eslovaco.

 

Ana Gorría. / Destinos intermedios 

En El presente desnudo Ana Gorría nos introduce en una ausencia de símbolos “nunca una rosa es una rosa” consciente del abuso que la tradición ha hecho de la construcción y el artificio y que en consecuencia han llevado a un desprendimiento de la conexión con la naturaleza hacia las ruinas. Así, Ana, ante este abismo, esta distancia, busca la desnudez del pasado, del presente, del dolor, de la escritura, busca una pureza mientras la distancia pone obstáculos ante una tierra y un lugar cada vez más inalcanzable.

 

“Ser incapaz de más profundidad que la mirada” verso implacable, certero, que alude a una tradición que se la juega sólo a una carta: la estética. Pero ¿cómo profundizar sin ella? Es entonces cuando se abre, ante la “ausencia de símbolos” el presente desnudo: “Las palabras, como el presente, se desnudan” donde la escritura alcanza su profundidad en la palabra. En el solipsismo, en la hondura, en la conciencia puesta en otros lugares, en otros sentidos, late este presente en busca de su desnudo más puro en un camino que trata de deshacerse de la complejidad de la escritura, de la saturación rimbombante de artificio por artificio.

  

Os dejo en ausencia de símbolos, un poema de Ana Gorría:

 

la voz en su mediana incandescencia

así


la lejanía

leve espiral de sol

vientre


llanto

tú


decir es lo que duele

Paula López Montero

Paula López Montero

Paula López Montero, Madrid, 1993. Crítica cultural, ensayista y escritora. Colabora en la crítica cinematográfica de la revista Cine Divergente, y ha apoyado proyectos emergentes como la red cultural Dafy, y promovido y organizado eventos poético-musicales en la capital. Es editora del suplemento de poesía Verso Blanco, de Ritmos 21.

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