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Las Reflexiones de José Zarantón

Una actitud crítica frente al arte

TAGS Pedro Antonio Urbina
¿Qué es arte y qué no?, ¿qué es la belleza?, ¿existe un arte malo y uno bueno? Todas estas preguntas se plantean y responden en este artículo de nuestro colaborador José Zarantón
Ojito con las Musas que no son de fiar...

Ojito con las Musas que no son de fiar...

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¿Qué es arte y qué no lo es? Una pregunta a la que se han enfrentado todos los académicos y sabios y que pocos han podido responder. Uno de ellos es el gran Pedro Antonio Urbina, filósofo, escritos y abogado, que en su día escribió Filocalía o amor a la belleza, publicado en Rialp. En esa obra, Urbina nos da una definición de arte que más o menos dice así: El arte es la manufactura poseída por la belleza.
 
Siguiente pregunta: ¿qué es belleza? Recuerdo una entrevista que Álvaro Petit le hizo a un académico de la Real de Bellas Artes en la que le preguntó esto mismo. ¿Qué es belleza? y el académico no supo responder. Pero ¡vaya por Dios! Urbina sí supo responder a esa pregunta: para que se dé la belleza debe expresar una verdad. No hay nada bello en lo falso.
 
Última pregunta: ¿el arte tiene que ser, visto lo visto, siempre algo bueno?, ¿no existe un arte malo? La respuesta más adecuada sería la siguiente.
 
Si hablamos de técnica, sí existe una obra técnicamente peor que otra. En este caso sí podríamos establecer esa diferencia. Pero si nos olvidamos de la técnica… ¿existe o no ese arte malo? Sí, si existe. Me explico. El hombre tiene la curiosa capacidad de interiorizar las cosas, se emociona y se enfada, igual que puede pegarte un puñetazo, puede darte un beso. El hombre, o al menos la mayoría, siente. Por ello, cuando una obra nos está mostrando lo feo que hay en el mundo, siendo esa realidad mostrada cierta, impepinablemente la interiorizaremos, y según nuestro grado de sensibilidad, haremos más caso o no, pero ya está con nosotros. Ese es el arte malo, el que muestra la veraz  barbaridad mundana sin ninguna intención expiatoria o de denuncia.
 
El arte cumple una función en la sociedad; nos humaniza y, junto a muchos otros resortes, hace posible la convivencia. Nos recuerda que no solo somos carne y hueso, vísceras y tendones, sino que también somos espíritu que se eleva hasta donde está la belleza para luego poder inmortalizar su recuerdo en un lienzo o en una escultura.  Y tal y como están las cosas por aquí, en la moderna civilización incivilizada, no está demás que haya algo que se mantenga puro y que nos recuerde nuestro verdadero ser.  Para hacer arte, para colaborar con lo bello, necesitamos elevar nuestra alma hacia territorios sin fronteras, pero con los pies bien clavados en el suelo para evitar que la ensoñación y los sentimentalismos de mercachifle
 
Y si no sabemos diferenciar el arte bueno del arte malo, si no mantenemos una actitud crítica, muy crítica, frente al arte, nos la acabarán dando con queso y acabaremos por confundir la elevación del espíritu hacia la belleza, con el hundimiento de éste en el suelo que pisamos.
José Zarantón

José Zarantón

Ritmos 21 - Milennial Culture Information es una revista independiente de información y análisis cultural.

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