• EL PROYECTO
  • BUSCAR
    BUSCAR

Por primera vez en español

'Café Lehmitz' y la fotografía icónica

Café Lehmitz.

Café Lehmitz.

Anders Petersen.

TAGS Fotografía
Prostitutas, travestis o indigentes componen un paisaje social en el que Petersen construye un retrato que recrea tanto el calor humano como la sordidez y la penuria que se respiraba en el Café Lehmitz.

“En el cielo no hay cerveza, por eso la tomamos aquí”. Esta frase se podía leer en la entrada del Café Lehmitz, ubicado en el barrio rojo de Hamburgo. Un lugar de encuentro del hampa alemán: travestis, indigentes, prostitutas, etc. se congregaban en este lugar donde esta permitido estar sin consumir nada.

 

Un lugar tan extraño como mítico. Por eso, el fotógrafo sueco Anders Petersen (Estocolmo, 1944) decidió acudir a Lehmitz para documentarlo. Aquella serie fotográfica, que vio la luz en 1978, se convirtió en un clásico del género. Ahora La Fábrica la publica por primera vez en español.

Café Lehmitz. / Anders Petersen.



Las imágenes fueron tomadas por Petersen entre 1968 y 1970. Fue su segundo viaje y apenas tenía 23 años. Tras ver el lugar, decidió documentarlo con su cámara. Pero el Lehmitz ya era, en aquella época, un viejo conocido de Petersen. Lo descubrió cuando tenía 18 años, casi por casualidad, si bien no tardaría en quedar atrapado en el ambiente del café y las historias de sus habitantes.

 

“Anders Petersen acoge al grupo con los brazos abiertos, ellos hacen otro tanto con él. Se siente invencible. El amor, la bebida, la charla, y los estimulantes llenan su tiempo. Llega a pasarse 72 horas seguidas sin dormir”, afirma el periodista Roger Anderson en el prólogo del volumen recién publicado. Así lo narra el propio fotógrafo en un texto del periodista que introduce las fotografías de Petersen y en el que ambos conversan sobre la historia intermitente del fotógrafo con los habitantes del Lehmitz y la génesis de este trabajo fotográfico.

Café Lehmitz. / Anders Petersen.



“Para mí el Lehmitz simbolizaba el calor y el contacto humano. ¡Éramos todos amigos!, confiesa Petersen en su visita al café con Roger Anderson cuando se sorprende al encontrar en espacio vacío y silencioso en el que los escasos clientes que quedan ni siquiera se miran los unos a los otros.

 

El retrato de la dignidad humana

La intención del fotógrafo sueco era retratar la “dignidad humana”, algo tangible entre los personajes del local. “Sabía que tenía que quedarme entre esas cuatro paredes y fotografiar a la gente. Sentí que el Lehmitz era un lugar único, un sitio de encuentro para débiles que se ofrecían mutuamente simpatía y comprensión, pero al mismo tiempo era el final del trayecto”.

 

Petersen reconoce que su labor se centraba en observar las consecuencias de un sistema basado exclusivamente en el capital, donde las desigualdades crearon una clase de segunda, marginados del concepto de sociedad. En la actualidad ya no existe el Café Lehmitz, pero este mundo asocial ha quedado plasmado en este volumen que se presenta ahora en español.

L. Torres

L. Torres

L. Torres es periodista y colaboradora de Ritmos 21.

Comentarios