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Entrevista a Paula Bozalongo

"En la poesía, siento que la calma juega a favor"

Pula Bozalongo (Granada, 1991) es quizá la más genuina de las representantes de la nueva poesía española. Su libro, Diciembre y nos besamos (Ediciones Hiperión, 2014), le valió ganar el presitigioso premio Hiperión. Luis García Montero, Jesús Munárriz, Benjamín Prado, Francisco Castaños y Raquel Lanseros - miembros del jurado del premio - escogieron la obra de Bozalongo por unanimidad y destacaron "los hallazgos expresivos y la serena y contundente belleza de su escritura, más destacable por su juventud"

Pregunta. ¿Cuándo empieza este camino?
Respuesta.No lo sé. No tengo una imagen clara de un primer recuerdo vinculado a la poesía, quizás si tengo otros en los que empecé a pensar que aquel telón de fondo siempre presente era mucho más fuerte de lo que pasaba desapercibido en mi inconsciente. Por ejemplo, recuerdo como si pasara ahora mismo a mi abuelo llorando escuchando a Ángel González, él nunca había prestado demasiada atención a la poesía, y de repente, salió del teatro asombrado, relatando sorprendido que aquel señor del escenario al que no conocía hablaba de su generación, había relatado su infancia, su vida... y no daba crédito. Al volver, cogió todos los libros de Ángel que encontró en la biblioteca de casa.
 
P. Es difícil encontrar entre la juventud de hoy gente que admire, comprenda o se entregue a las estrofas. Suelen ser consumidores de novela corta, de enganche, que te de una satisfacción inmediata, y suponemos que es por la locura del tiempo en que vivimos. ¿Por qué poesía?
R. Porque están todas esas cosas, y además duran en el tiempo. Un buen poema siempre va a generar una reacción inmediata, aunque ni siquiera nos guste, podrá enfadarte o podrá poner delante de ti el nombre de las cosas que desconocías. Pero difícilmente esa “satisfacción inmediata” se alejará de ti como puedes olvidar los nombres de los personajes de una saga de enganche, que tampoco está mal, cada cosa encuentra su momento. Supongo que por eso poesía, porque ocupa todos los momentos con discreción pero con mucha fuerza.
 
P. Acabamos de mencionar eso de “la locura del tiempo” y es una presente en tu trabajo poético, ¿acaso en las sociedades que vivimos no hay demasiado frenesí, acaso es fácil salirse del gran río por el que nos arrastra el tiempo y la sociedad? ¿No es la poesía un ejercicio sobre el mismo? Nos gustaría saber más sobre tu perspectiva
R. Me cuesta separar la construcción del tiempo de la de uno mismo, quizás por eso está presente en mi trabajo. Creo que afianzarse en uno implica determinar tus propios tiempos, para todo, al margen de los plazos que creamos establecidos. Si es fácil, a mi no me lo parece. Pero sí creo que es una gran apuesta, sin grandes celebraciones, pero que aporta la tranquilidad de sentir que has llegado a algún lugar con decisiones claras, lentas quizás, pero, ¿comparado con qué? No confío en la prisa, y en la poesía, como lectora y como escritora, siento que la calma juega a favor. Dejar versos tachados en el cajón suele dar lugar a pequeñas satisfacciones meses después.
 
P. “Cotidianidad mezclada con amores frágiles e intensos y una gran batalla contra el reloj...” leyéndote e intentando no encasillarte como se suele hacer, hemos intentado resumir en esa frase algo de tu esencia poética ¿crees que es un juicio justo?
R. Más que justo. Diciembre es mi primer libro y me sorprende cómo se habla de sus poemas, me sorprende el acierto, no he guardado muchos secretos: ahí están esos amores frágiles y está también parte de mi obsesión en contra de la prisa. Como dije, escribiendo sí puedo sentir que esa prisa tiene poco que ver conmigo. Aunque sea inevitable otras veces.
 
P. Es curioso que salga tanto arte poético a la par que arquitectónico de una chica tan joven como tú ¿cómo compaginas la carrera de arquitectura con escribir? ¿hay puntos en común entre ellos?
R. Como puedo. Arquitectura es una carrera que implica mucha dedicación, y mucho tiempo. A veces los ritmos académicos no dejan mucho lugar a esa calma de la que hablábamos antes, eso es para mí lo más difícil. Supongo que al menos es buena señal de que disfruto con eso, siempre le faltan horas al día.  Y disfruto con la mezcla, en común encuentro la exactitud necesaria. No es tan distinto darle vueltas a un proyecto, corregir, cambiar, compartirlo con compañeros y amigos, deshacer y tirar hasta encontrar algo lo más fiel posible a lo que crees necesario, y a lo que imaginabas; de darle vueltas a un poema, buscar la palabra, el ritmo, su lugar dentro de un poemario, un título... Me resultan procesos muy parecidos, y en más de una ocasión un poema me ha servido de punto de partida para un proyecto, o de un proyecto ha salido un poema. Eso me encanta. Aunque también creo que es importante mantener los límites y sus diferencias, puede ser parecido el proceso, pero calcular estructuras como poeta no daría lugar a nada bueno.
 
P. Normalmente se suele decir que la genialidad de un escritor viene de la mano del alcance de su mirada y de su pensamiento, también de aquellos “monstruos” a los que combatir y poner cara ¿De dónde viene tu inspiración?
R. La inspiración puede dar lugar a un ingenio momentáneo, pero confío mucho más en la observación. Volvería a hablar de arquitectura, de pintura, de literatura, de conversaciones con amigos con los que intercambias referencias. Escuchar y contar. Si contara alguna anécdota que luego ha dado lugar a un poema podría caer en el absurdo, pero puede pasar, cuestionar las pequeñas cosas, eso de que los peores malentendidos surgen de lo que dábamos por hecho, y encontrar algo nuevo.  Pero guardaré parte del secreto. Esos finales son lo que queda, lo que nos lleva al siguiente paso.
 
P. A la crítica poética les encanta esos de las influencias, ¿alguna en concreto?
R. Ya he mencionado a Ángel González. Y soy de Granada, Lorca, Luis Rosales, Luis García Montero, Ángeles Mora, Fernando Valverde... es una cuidad poética por definición. Me resulta inevitable mencionar a Joan Margarit. Y hablando de mezclas, también podría mencionar a Peter Zumthor o a Álvaro Siza, como influencia poética, construyen emociones.
 
P. Se debate últimamente mucho en la calle el trato que se le da a la cultura en los últimos días y desde una perspectiva joven y literaria nos gustaría saber ¿qué opinas?
R. Me molesta especialmente que los mismos que dicen que todo va mal y tienen este debate en la boca son los que no hacen nada porque eso cambie, a menudo teniendo los medios para ello. Suelen ser también los que confían poco en el criterio, creación y capacidad de la gente joven y cierran la puerta. Pero además suelen tener poco o nada que ver con la cultura, que es un ámbito repleto de gente con ganas de hacer cosas nuevas, de escuchar y valorar a quien tiene al lado y que no deja de aprender a conseguir buenos resultados con pocos medios. Cada vez que escucho que la gente joven no lee, no está preparada, no le interesa la cultura... me pregunto a dónde va quien lo dice, porque sin duda habrá quien encaje en esa descripción, pero también hay mucha gente moviéndose, sacando proyectos adelante, disfrutando de lo que hace y que encuentra puertas cerradas, que son lo mismo que personajes dispuestos a no escuchar. Y por supuesto también hay muchas otras personas con trayectorias consolidadas dispuesta a escuchar y a enseñar. Si se puede resumir, creo que es un gran interés considerar que la cultura está en crisis y hacernos creer que no tenemos mucho que ofrecer. Y sí, no está en un buen momento en cuanto a medios, y consideración posiblemente, pero no en cuanto a gente dispuesta a hacer que eso cambie y tendiendo su mano.
 
P. ¿Soñaste que lograrías el premio Hiperión?
R. Sí, como sueño siempre fue posible. Lo que pasa es que luego fue real, y eso sí que no podía imaginarlo. Hiperión. No hace falta que sea yo quien alabe su trayectoria más que conocida, ellos son justamente de los que ante cualquier adversidad deciden un día publicar mi primer libro, y eso es parte del sueño. Cada vez que voy me emociona sentirme parte de ellos, de un gran catálogo y equipo.
 
P. ¿Ha cambiado en algo tu vida desde entonces?
R. Sí, claro. Ha sido el punto de partida para nuevas oportunidades, para conocer a gente a la que siempre he admirado. Un premio con la trayectoria del Hiperión es una dosis de confianza para seguir adelante, para construir, leer, escribir con más seguridad. Eso es lo que hago, no creo que la dedicación a la poesía tenga un final, pero este ha sido un principio que no podía imaginar mejor. Ha cambiado la seguridad con la que apostar por algo en lo que siempre he creído, inevitablemente.
P. Para no perderte la pista, y que no pase desapercibido el alcance de tu gran trayectoria poética nos gustaría saber sobre tus próximos proyectos
R. Sigo escribiendo, aunque como ya he dicho, no me gusta la prisa. No pienso en un próximo libro a corto plazo. Lo que viene tiene más que ver con arquitectura, poesía y alguna intención que las mezcla que se está forjando. 
 
P. Por último ¿algún consejo a los jóvenes poetas de éste país?
R. No. Pero si podría repetirles el mejor de los que me han dado a mí, que lean, lean mucho, sin miedo a dejar de lado lo que no les guste.
 
El poeta, el tiempo y la inspiración
 
P. ¿Qué es la poesía?
R. Luz. Un descubrimiento necesario que siempre se renueva.
 
P. ¿El poeta nace o se hace?
R. Nace en la inquietud y la observación y se hace en la lectura.
 
P. ¿Puede existir poesía sin sentimiento; una poesía exenta?
R. Puede existir o existe. Como lectora, no la disfruto. La sinceridad se lee, y pocas veces la falta de emoción tiene algo que decir.
 
P. ¿Está todo inventado en la poesía?
R. Todo lo que conocemos, no creo que la intención de crear algo nuevo pueda llevarte a conseguirlo. O dicho en forma de pregunta, ¿quién puede conocer todo lo que ya existe y estar seguro de que ha inventado algo?
 
P. ¿Es la poesía un exilio interior o la repatriación de uno mismo?
R. No puedo elegir. La poesía siempre es con otros.
 
P. ¿Cómo saber si un  poema es bueno o malo?
R. No me da miedo descartar a poetas que bajo grandes nombres crean grandes expectativas, lo que no discute su calidad más que mi gusto. Si es emocionante,
resulta intenso, para mí como lectora, es bueno. Si me deja indiferente, a veces lo rechazo, otras, creo que no era el momento.
 
P. ¿Cree en la inspiración? ¿Qué es? ¿Viene sola o hay que llamarla?
R. No creo en la inspiración.
 
P. ¿Por qué se recuerda a los poetas?         
R. Por acompañarnos y ser parte inseparable de nuestra historia personal.
Paula López Montero

Paula López Montero

Ritmos 21 - Milennial Culture Information es una revista independiente de información y análisis cultural.

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