![]() |
El español es una maravilla. Un idioma con siglos de historia y de cultura. La suerte que corremos los que hablamos el español nos hace ser conocedor de la segunda lengua internacional más importante en la actualidad. Un idioma in crescendo que va cogiendo más fuerza en grandes potencias como Estados Unidos y que en 2050 lo hablarán el 10% de la población mundial.
El español se merece un homenaje, un reconocimiento o un libro; como el que presentan el Instituto Cervantes y la editorial Espasa, que sacan a la luz La maravillosa historia del español. Este libro, escrito por el catedrático Francisco Moreno Fernández, recorre nuestra lengua desde sus orígenes hasta hoy, contado para todos los públicos, de forma amena y de fácil lectura.
Para un sector de la sociedad, el español corre riesgos en algunas regiones de España como Cataluña. Sin embargo, para el director del Cervantes, Víctor García de la Concha, la historia del español “es la historia de la libertad”, desde su nacimiento en una zona del sur de Cantabria hasta nuestros días.
En la actualidad, hay más de 500 millones de hispanohablantes. Durante siglos, fue un idioma “inmensamente mestizo y permeable a todo lo que fue encontrando”, pero “la gran sorpresa que contribuyó a hacerla grande fue la colonización de América”. Para García de la Concha, la lengua no se impuso, sino que se hizo “en diálogo estrecho con las lenguas indígenas”, puesto que se utilizó como elemento de cohesión y entendimiento de los diferentes territorios conquistados.
De las personillas a las palabras más representativas
El libro de la editorial Espasa se divide en dos ámbitos. Por un lado, una serie de “personajes, personas y personillas”, reales o ficticias, como Fernán Gonzáles o Nebrija. Por el otro, una serie de palabras más representativas de cada época, como queso, chabola, peluca o vacuna.
En plena era del whatsapp y el Facebook ¿hablamos un español pobre en nuestro país? Francisco Moreno Fernández cree que no, pero afirma que tenemos que ser responsables de “enriquecer, y no empobrecer, ese patrimonio”.



