RitmosXXI.com entrevista a Ferrer-Dalmau, uno de los pintores con mayor proyección

"No basta con tener una buena técnica, tienes que vivir lo que pintas"

El entrevistado tiene una gran trayectoria y una técnica única se ha convertido en un referente indiscutible
Augusto Ferrer-Dalmau Nieto (Barcelona, 1964) es uno de los pintores de mayor proyección en España. Su heterogénea obra, ahora centrada en la temática ecuestre militar, se ha convertido en un referente indiscutible. 

A lo largo de su trayectoria profesional ha realizado exitosas exposiciones en Madrid, Londres, Paris, Nueva York… de su primera etapa paisajística nacieron numerosos óleos que han servido como referente en libros de arte a nivel universal. Su actual pintura, la militar, está valiendo también para ilustrar numerosos libros y revistas, especialmente de historia.
 
A parte de colecciones particulares, su obra puede contemplarse en museos tales como, el Museo de la Guardia Real, Museos de los regimientos Farnesio, Lusitania, Numancia, Montesa, Alcántara, Asturias… y por supuesto el Museo Histórico Militar. También ayuntamientos e instituciones gubernamentales puede verse la obra de este genial pintor. 

Pregunta. Usted no tiene estudios de pintura. Es un autodidacta como pocos. ¿Cómo se acabó dedicando a la pintura?
 
Respuesta. Yo  me dedicaba al diseño Textil trabajando para distintas firmas del sector, pero lo que realmente me apasionaba era dedicarme a la pintura, en mis ratos libres practicaba con el óleo, ensuciando muchos lienzos, y depurando mi técnica  quieras o no al final se aprende algo, fue entonces cuando deje mi profesión de diseñador y me lancé a probar suerte en el circuito  de las galerías, por lo visto mis cuadros de paisajes marítimos  tuvieron buena acogida, y allí empezó todo.
 
P. ¿Por qué temas militares del XIX español, y no de otro siglo?
 
R. Es una etapa de guerras románticas, entre comillas, para mi fue el siglo de Oro de la caballería, lanceros, Cazadores, Dragones, Coraceros, Húsares  siempre he sido un apasionado de estas unidades.
 
P. El XIX es una etapa muy poco transitada pictóricamente en España, en favor de otras épocas militarmente más “gloriosas”. Pero ¿Ha pensado en tratar alguna de las batallas popularmente más conocidas de la Historia de España, con figuras casi legendarias como lo fueron los tercios?
 
R. Precisamente ahora estoy inmerso en un cuadro de grandes dimensiones dedicado a los Tercios, concretamente el final de la batalla de Rocroi, en el  pretendo plasmar la cruda realidad y gloria del final de los Tercios,  se titulará “Rocroi: El último Tercio”.
 
Para pintar este cuadro he sido  asesorado por grandes expertos en la materia y por un gran escritor que me esta trasmitido el dramatismo que necesito para el cuadro, de momento es el cuadro que mas tiempo he dedicado  creo que será un gran cuadro.
 
P. Imaginamos que ha tenido una gran vocación por la historia,  y para su obra habrá necesitado de una grandísima labor de documentación y asesoramiento histórico…
 
R. Para pintar cuadros militares es fundamental conocer la historia militar y tener un alto conocimiento de la uniformidad, armamento y equipo, así como documentación muy exhaustiva del periodo histórico que pintas, te tiene que gustar muchísimo la temática militar para pintar estos cuadros, si no es imposible pintar esto,  no basta tener una buena técnica, tienes que vivir lo que pintas, sentir el galope del caballo y el acero del sable en la mano para poder trasmitir  sensaciones  al lienzo. El público que demanda  estos cuadros es muy exigente, crítico  y gran conocedor de la materia.
 
P. ¿Desde cuándo su labor como pintor está ligada a la historia militar de España?

R. Yo diría que desde siempre, pero a nivel de galerías, desde hace unos siete u ocho años.
 
P. Después de su exposición de la guerra de África, ¿qué tiene pensado?
 
R. Tengo varios proyectos , pero lo mas inmediato es una exposición que organiza el Ejercito en Madrid , Después del éxito de la exposición “Ferrer-Dalmau y el legado de Cusachs” que tuvo lugar el pasado mes de junio en el Palacio de Capitanía General de Barcelona, el Estado Mayor del Ejército ha querido repetir la propuesta, en esta ocasión, en Madrid. En la exposición  se podrá volver a ver una selección de mis cuadros y de Cusachs, si Dios quiere también estará presente “Rocroi: El Último Tercio”.
 
P. ¿Trabaja usted más por inspiración propia o más por las exigencias de los encargos?

R. Por lo general la temática me viene dada, el resto ya es cosa mía, pero si, la gran mayoría son encargos.
 
P. ¿Quiénes son sus mayores clientes? (particulares, ayuntamientos, instituciones…)

R. Principalmente Particulares y asociaciones militares.
 
P. Los cuadros que no tienen algún caballo son excepciones. ¿Y esa predilección? A fin de cuentas, existía un porcentaje mucho mayor de hombres a pie que a caballo, ¿no?
 
R. El caballo siempre me ha fascinado, desde pequeño las escenas de la caballería me apasionaban, La carga de la brigada ligera de Errol Flynn o Misión de audaces de John Wayne, entre otras muchas películas del género, marcaron mi afición a la caballería.  
 
El caballo hasta hace poco era una pieza fundamental en los ejércitos, movía tropa, carros, artillería, víveres, no se concibe un ejército del XIX y principios del XX sin la presencia del “Noble Bruto”. 
 
P. No aparecen generales ni altos mandos militares protagonizando las batallas, normalmente. Es extraño encontrar en la historia de la pintura un protagonismo de la tropa semejante a la de su obra… ¿Un tributo?
 
R. Yo pretendo pintar lo más cotidiano de la vida castrense, y ello esta representado generalmente por la tropa, y por supuesto rendir homenaje a todos aquellos soldados anónimos que lucharon y dieron su vida por España.  
 
P. Hay algunos precedentes a lo que usted hace, aunque antiguos. ¿Cuál su principal influencia?

R. Los pintores franceses del XIX y de principios del XX son los que más me han influenciado y por descontado, Cusachs.
 
P. ¿No le interesan otros periodos históricos para alguno de sus próximos óleos?

R. Estoy abierto a explorar otros periodos históricos, hay muchas batallas y soldados de nuestra Historia militar que aún están por pintar.
 
Cartel de la próxima exposición de Dalmau

P. Los españoles somos durísimos con nosotros mismos y con nuestro pasado… ¿Qué le llevó a pintar el XIX español?
 
R. Los  españoles tenemos muchísimas virtudes pero también tenemos muchos defectos, y el más grave es la “memoria” con mucha facilidad olvidamos nuestro pasado y a los que dieron su vida por España y hay que recordárselo constantemente.
 
La historia militar del siglo XIX fue muy convulsa y muy poco conocida y hay que darla a conocer. El Ejército es la institución más noble y honrada que tenemos en España, los militares lo dan todo a cambio de nada y nuestra obligación es darles el reconocimiento que se merecen.
 
P. No debe ser nada fácil vender esta pintura en algunas regiones de España… ¿Cómo se vende su obra en  Barcelona?

R. En Cataluña no hay afición por el mundo militar en ninguna de sus expresiones, por supuesto la pintura tampoco, eso no quita que también exista un pequeño electivo que le apasione lo militar, yo diria que con más pasión que el resto de España.
 
P. ¿Está abierto a otro género pictórico, o el siglo XIX español todavía da mucho de sí?

R. El XIX da mucho de si, al igual que otros periodos de la historia.
 
P. Teníamos que preguntárselo: ¿Usted entiende verdaderamente el Arte Contemporáneo? Entendido como la clásica línea que simboliza el horizonte, la pincelada roja que simboliza el Sol…
 
R. Mi incultura artística no me permite valorar esta forma de expresión, cuando voy a Arco y veo a todo ese público entregado y apasionado por este tipo de obras, me siento “retro” y “fuera de juego”. Tampoco tengo oído musical, pero qué quiere que le diga, me gusta más la Filarmónica de Berlín que el “Tam, Tam” de la jungla…
Daniel Ruiz Miguel

Daniel Ruiz Miguel

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