• EL PROYECTO
  • BUSCAR
    BUSCAR

Entrevista al escritor Xavier Pericay

"Un Ministerio de Cultura acaba siendo un instrumento del Estado"

El director de RitmosXXI.com entrevista al escritor catalán Xavier Pericay, uno de los principales valedores de la cultura. Un interesante encuentro del que se pueden sacar muchas ideas y conclusiones.
Xavier Pericay es hijo de Pere Pericay y de Concepció Hosta, ambos originarios de la provincia de Gerona. Su abuelo materno, Alfonso Hosta Bellpuig, era un médico gerundense que fue, durante la República, presidente de la Acció Popular Catalana en la provincia de Gerona (la marca local de la CEDA en la provincia). Detenido por sus ideas derechistas y por su condición de católico al inicio de la guerra civil española, el 2 de noviembre de 1936 fue sacado de su celda por el director de la prisión y puesto en manos de guardias de asalto del gobierno de la República. Junto con otras once personas (posteriormente conocidos como los "Mártires de Orriols") fue asesinado en un olivar cercano a dicha localidad, a unos treinta quilómetros de Gerona.
 
Tras iniciarse en el mundo de la poesía, se licenció en Filología Catalana en la Universidad de Barcelona. Ha escrito dos libros con Ferran Toutain: Verinosa llengua y El malentès del noucentisme. Ha traducido al catalán a Stendhal, Gide y Balzac y a Josep Pla al castellano. De 1987 a 1990 fue editor-corrector del Diari de Barcelona. Tras esta experiencia impartió clases de periodismo en la Universidad Autónoma de Barcelona y más tade en la Universidad Ramón Llull. Desde el año 2000 escribe regularmente en el diario ABC.
 
Fue uno de los fundadores de la plataforma Ciutadans de Catalunya, que originaría a posteriori el partido Ciudadanos - Partido de la Ciudadanía.
 
Pericay es uno de los máximos especialistas en la vida y obra del escritor catalán Josep Pla. Además de traducir varios libros memorialísticos suyos incluidos en la edición de sus Dietarios, ha editado también las crónicas de Pla agrupadas en el volumen La Segunda República española.

El escritor nos recibe, para charlar sobre la cultura y su situación.
 
Pregunta.¿Cómo definiría el término cultura?
 
Respuesta.Como lo que nos distingue o debería distinguirnos del resto de los seres vivos. Algo universal, pues, fruto de siglos y siglos de conocimiento, de raciocinio, de espiritualidad. Y, a un tiempo, algo individual, fruto del esfuerzo de cada uno de nosotros, de su estricta voluntad de perfección.
#38;nbsp;
P. Lo pregunto porque parece que hoy día la palabra cultura ha caído un poco en la demagogia; es una arma política más...
 
R.Desde el siglo XIX, desde la eclosión del nacionalismo, la cultura se ha convertido, en efecto, en un arma arrojadiza. En vez de servir como punto de encuentro, sirve para singularizar a la parte con respecto al todo, para enfrentar a unos con otros, para potenciar lo que nos separa en detrimento de lo que nos une.
 
P.Le hemos podido leer cómo defendía la unión del Ministerio de Cultura y el de Educación... ¿por qué?, ¿por qué no vamos a tener un Ministerio de Cultura?
 
R.Pues por lo que decía en mi última Tercera de Abc. Porque la cultura es algo indisociable de la educación, porque es el resultado de la misma, su consecuencia lógica, aun cuando muchas veces consista precisamente en rebelarse contra muchas de las enseñanzas recibidas.
 
Un Ministerio de Cultura, la mayoría de las veces, acaba siendo un instrumento del Estado al servicio de los intereses de quienes gobiernan este Estado y no al servicio de la cultura.
 
P.Es usted un habitual en los medios de comunicación escritos y, en cierta forma, eso le da un “ojo clínico”. Mire ahora a la sociedad española, ¿pasamos un poco de nuestra Cultura?
 
R.Sin duda. La cultura —e insisto en su carácter universal, por más que nos fijemos, como es natural, en la que tenemos más cerca— debería estar mucho más presente en nuestra sociedad.
 
P.¿Qué haría usted para levantar un poco el espíritu cervantino que, parece, se nos olvidó?
 
R.Cambiar de cabo a cabo la educación de este país. Recuperar valores como el esfuerzo, la autoridad, la tradición, e inculcarlos desde la más tierna infancia, lo mismo en la enseñanza que en el ámbito familiar. 
 
P.Está claro, y creo que estará de acuerdo conmigo, que los políticos han metido mano en la cultura... ¿no la desvirtúa? O bien porque no tienen los políticos la mano limpia o porque en seguida se van los hombres y mujeres de la cultura detrás de la subvención
 
R.Sí, por supuesto. Tenemos una clase política que deja mucho que desear.
 
P. A propósito, ¿qué le parece eso de las subvenciones?
 
R.Pues qué va a parecerme. Algo útil mientras ayuda al proceso de formación. Algo completamente pernicioso en cuanto se convierte en un «modus vivendi».
 
P.Desde RitmosXXI.com hemos defendido que es necesaria la aparición en escena de manera más firme de las empresas privadas, sin eliminar la de las administraciones públicas... ¿no cree que una financiación privada siempre será mejor que una pública?
 
R.Sin duda, aunque sólo sea porque siempre es mejor que uno se juegue su propio dinero. Ahora bien, un Estado debe disponer de un margen suficiente para financiar los dos grandes pilares de nuestro bienestar, esto es, la sanidad y la educación. Y, dentro de esta última, la parte de cultura que corresponda.
 
P.Otro tema que sé que le interesa: La Universidad. Debería ser la promotora principal de cultura, ¿usted cree que hoy lo es?
 
R.Por desgracia, no. La universidad, en la mayoría de los casos, no sirve para transmitir unos conocimientos que permitan luego a cada uno seguir su propio camino, sino que a duras penas va más allá de una oficina de colocación para los cuatro allegados al catedrático de turno.

P.Denos una solución porque el patio está como un velorio.
 
R.Bueno, yo diría que ya la he dado en mis respuestas anteriores. La base es la educación. Un país en el que la educación flojea —por decirlo suavemente— es un país en caída libre.

A vosotros. 
A. Petit

A. Petit

Ritmos 21 - Milennial Culture Information es una revista independiente de información y análisis cultural.

Comentarios