Proyecto de 10 años

Así suena la música bajo el agua

Foto: Aquasonic

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Between Music es el primer grupo de música subacuático. Tras 10 años de experimentación, la banda danesa ha conseguido dar su primer concierto.

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Se dice que tras los Beatles ya estaba todo creado en la música. Sin embargo, en las últimas décadas han surgido diferentes estilos musicales –electrónica, reggaeton…- que reflejan que el cuarto arte se reinventa año tras año y que la creatividad es un gen que está en continua evolución.

 

Un claro ejemplo es Between Music, el primer grupo de música acuático del mundo. De origen danés, esta banda –cuyo proyecto se denomina Aquasonic- toca instrumentos específicos para el agua a través de un programa de experimentación y desarrollo que les ha llevado más de 10 años.

 

Todo surgió cuando la cantante y compositora Laila Skovmand empezó a buscar una manera de poder cantar bajo el agua. Su primer experimento se basó en sumergir la boca en un bol de cocina lleno de agua. A partir de entonces, empezó a probar otros recipientes de mayor calado.

 

 

Tras varias pruebas y muchos errores, Skovmand encontró una solución. Consiste en la utilización de una gran burbuja de oxígeno para introducirla en la boca y cantar a través de ella. El único pero es que cada minuto tiene que respirar aire fresco para que haya otra nueva burbuja. También existe otra técnica, y es el intercambio entre la exhalación y la inhalación, “pero puede ser difícil de controlar”, afirma la cantante.

 

De la voz a los instrumentos

 

Tras el éxito que obtuvo su propuesta musical, Laila Skovmand decidió añadir instrumentos de música a su música bajo el agua. El primero que utilizó fue un violín, que duró poco tras sumergirlo varias veces en el agua. Fue ahí cuando la danesa se dio cuenta de que los instrumentos de cuerda trabajarían mejor debajo del agua. Eso sí, tendría que crear nuevos instrumentos para crear su propia banda subacuática.

 

 

La cantante danesa fichó a Andy Cavatorta, que se encargaría de crear dichos instrumentos. Frente a él se mostraron varias limitación: amortiguación del sonido debido a la densidad del agua, la velocidad del sonido bajo el agua es cuatro veces más rápido, la falta de fricción… Para ello desarrolló la rotacorda y el crystallophone. El primero tiene seis cuerdas y su uso es similar al de la guitarra, mientras que el segundo está compuesto de cuencos que se tocan con los dedos. Más tarde nacería el hydraulophone, una batería de gongs y platillos adaptados al elemento líquido.

 

Tras varias pruebas de acústica y de colocación de instrumentos, Between Music, ya formado por cinco miembros, dio su primer concierto el pasado mayo en Rotterdam. El público, fuera del agua, escuchó el concierto a través de unos hidrófonos. Una forma de escuchar la música como jamás se había oído antes.

L. Torres

L. Torres

L. Torres es periodista y colaboradora de Ritmos 21.

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