Tras los atentados de París

Bataclan, un punto de inflexión en la seguridad de los conciertos

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¿Arcos magnéticos o vigilancia armada? ¿O ninguna de las dos opciones? Las promotoras musicales debaten sobre la seguridad en las salas de conciertos.

El ataque de Bataclan en los atentados de París de noviembre del año pasado abrió un debate. ¿Cuentan las salas de conciertos con la seguridad suficiente para proteger al público? Algunos creen que sí, y que el suceso de la sala francesa fue un caso aislado, que nada tenía que ver con la música. Otros, no obstante, defienden la aplicación de mejores medidas de seguridad.

 

“No creo que esto [en referencia al suceso de Bataclan] haya sido un ataque contra la música. Nos ha tocado esta vez porque allí había mucho público y es un sitio donde se puede llamar la atención, igual que en un partido de fútbol”, señaló tras el ataque el presidente de la Asociación de Promotores Musicales (APM), Pascual Egea.

 

Hay quién se ha sumado a la petición de poner arcos magnéticos en las puertas de las salas de los conciertos. Y hay quién, como el caso de Bob Dylan, reclaman la incorporación de vigilancia armada. Algunos tachan esta medida de locura, puesto que hay atentados que no pueden evitarse. “Nunca serán suficientes, pero sí son mejores que en años anteriores y nos vamos superando en este tema”, señala Marcos Calvo, de L.A. Rock Entertainment.

 

 

Pero cada evento musical es un mundo y cada uno de ellos requiere un tipo de seguridad diferente. Hay que tener en cuenta aspectos como si el concierto es sentado, de pie, el aforo, el tipo de público, la duración del concierto, etc. “Estos controles son suficientes en una situación normal; en una situación como la que estamos viviendo, creo que no”, recalca Carlos J. López, director de Summum Music.

 

Para Egea, la solución quizá sea “reforzar el control en los accesos de público, para lo que es importante la colaboración del mismo y contar con empresas profesionales y especializadas en seguridad de eventos masivos”.

 

Posible solución: arcos magnéticos

 

Una de las medidas que baraja la industria musical sería la incorporación de arcos magnéticos en las salas de conciertos. Un hecho que satisface a la mayoría de promotoras musicales. Aunque algunos tachan esta medida de agobiante. “A un concierto se va de forma relajada y a divertirse, no a pasar unas pruebas de buena conducta, ni un examen de moralidad”, afirma Marcos Rubio, de Sufriendo & Gozando.

 

Otro en sumarse a la línea de Rubio es Arturo Javier Cerviño, de Grupo Cope: “La gestión del acceso al espectáculo sería tan complicada y tediosa como la de un aeropuerto, aunque el destino final fuera igual de ilusionante”.

 

¿Y si se pusiera vigilantes armados dentro del recinto? En eso hay más unanimidad. Nadie quiere eso. “¡Nada de vigilantes armados! La pueden armar ellos”, predice Cerviño.

 

Algunos solo se abren a la opción armada en determinados cosas. “Solo para momentos y períodos excepcionales”, recalca Carlos J. López. “Dependerá de la gravedad de la situación, de la alarma generada, del riesgo real, pero si finalmente estamos obligados a meter seguridad armada en los conciertos es que tenemos un problema serio. En principio, preferiría que no existiese esa figura”, afirma Espinosa.

 

Sea como sea, el debate está abierto y nadie quiere afrontar un problema de tal magnitud como el de Bataclan. Y mucho menos tener que llegar hasta el punto de poner vigilancia armada.

L. Torres

L. Torres

L. Torres es periodista y colaboradora de Ritmos 21.

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