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Museo Nacional de Escultura

Un (pequeño) homenaje a Rodin

Museo Nacional de Escultura.

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El Museo Nacional de Escultura celebra el centenario de la muerte de Auguste Rodin con una microexposición.

Auguste Rodin nos dejó en 1917. Hace un siglo. La celebración del centenario de su muerte ha pasado desapercibida en España. Apenas ha habido homenajes al escultor francés. El Museo Nacional de Escultura es la excepción, que ha querido sumarse al centenario con una microexposición.

 

A partir de su ejemplo, el Museo de Escultura, Valladolid, ha querido hacer hincapié en la idea de que la copia en yeso siempre ha estado relacionada con el proceso creativo, llegando a ser elevada a la categoría de obra de arte en la colección que este museo expone en la Casa del Sol. Por eso presenta ahora la exposición El taller del artista. Un homenaje a Rodin, que podrá visitarse hasta el próximo 4 de febrero de 2018.

 

Los talleres consagrados de Rodin

Auguste Rodin ocupó una veintena de talleres a lo largo de su vida. La villa des Brillants en el bosque de Meudon y el hôtel Biron en París se convirtieron en lugares consagrados a la creación de su obra, pero el taller que más tiempo mantuvo activo fue el llamado Depósito de mármoles.

Museo Rodin de París.



Los talleres de Rodin eran, como suelen ser los talleres de escultores, lugares fríos, polvorientos y húmedos, sin apenas mobiliario, y poblados de trabajos en curso: modelos de arcilla envueltos en telas húmedas, vaciados de yeso y esculturas de mármol inacabadas.

 

Como la mayoría de sus coetáneos, Rodin se encargaba principalmente del modelado en barro y confiaba a sus oficiales el agrandado, la ejecución de sus mármoles, el vaciado y el acabado de sus esculturas, supervisando personalmente todas las etapas. Sus yesos, a los que se refería con ironía como sus despojos, tenían un gran valor para él y los almacenaba cuidadosamente para volver a reutilizarlos tantas veces como fuera necesario.

Museo Nacional de Escultura.



Una mano, un brazo, una crin de caballo, una oreja de mujer… el maestro encargaba vaciados de las obras que modelaba. A partir de aquel tesoro de formas y gestos que desbordaba los cajones, las mesas e incluso el suelo de su taller, Rodin trabajó por combinación, cambios de escala y asociaciones, llegando a dejar a la vista las costuras producidas por los moldes en la superficie de algunas de sus esculturas, tal era su obsesión por lo espontáneo más allá de lo natural.

 

La pequeña muestra, que ha contado con la colaboración de la Alianza Francesa de Valladolid, reúne fotografías procedentes de los fondos del Museo Rodin de París y materiales del taller de vaciados del antiguo Museo Nacional de Reproducciones Artísticas. A ellas se suma, además, una litografía del escultor Ossip Zadkine Homenaje a Rodin procedente de una colección particular, así como varios videos dedicados a la técnica del artista y textos de referencia sobre el escultor.

 

El Museo de Escultura completará este homenaje en diciembre con actividades que servirán para completar la pequeña muestra. La muestra se podrá visitar hasta el próximo 4 de febrero.

L. Torres

L. Torres

L. Torres es periodista y colaboradora de Ritmos 21.

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