En la obra 'Moisés y Aarón'

Polémica en el Teatro Real por el uso de un toro

Foto: Javier del Real

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La polémica era de esperar. El Teatro Real estrenó esta semana Moisés y Aarón, la ópera inacabada de Schönberg, que estará en cartel hasta el 17 de junio. Sobre el escenario, muchos personajes, entre ellos uno muy especial: un bóvido de 1.500 kilos llamado Easy Rider.

 

No es frecuente ver animales sobre los escenarios, pero esta obra parece requerirla. Según Romeo Castelluci, director de escena, la aparición del toro tiene una explicación relacionada con la dramaturgia, puesto que sus movimientos son más lentos que el de otros animales y su presencia en el escenario más eficaz.

 

Y surgió la polémica. Asociaciones y partidos de animalistas ya han pedido la retirada del bóvido del escenario. “No es necesario mantener a un ser vivo en el escenario para que la función tenga sentido y no se pierda la riqueza del argumento”, afirman desde la Asociación Nacional para la Defensa de Animales (ANDA), quien apuesta por el uso de alternativas digitales o plásticas.

 

 

Desde el Partido Animalista contra el Maltrato Animal (PACMA) señalan que estos aspectos “la legislación es papel mojado”. “Consideramos que en este caso podrían estar infringiendo la legislación de Madrid y la ordenanza del Ayuntamiento, porque están afectando al toro en mayor o menor medida”, afirma el partido animalista en eldiario.es. PACMA estudiará poner una queja al Teatro Real.

 

Alberto Díez, abogado especialista en leyes de protección animal, no duda de que el animal tenga agua y comida, pero considera que “deberían garantizar el desarrollo de sus mínimas necesidades ecológicas, como correr o pastar”.

 

Recogida de firmas

 

En Change.org ya podemos encontrar una petición de recogida de firmas para retirar al toro del escenario del Teatro Real. En una carta dirigida al Ministerio de Cultura afirman que “la inclusión del animal supone la exposición del mismo a luces y sonidos intensos (ópera), transporte constante y un estrés innecesario tanto durante los 15 minutos que dura la escena en la que se le incluye como en el resto de la representación, los ensayos y los casi dos meses que la ópera estará en Madrid”.

 

La petición señala que el uso de animales para actos de entretenimiento es “vejatorio, cruel e innecesario” y piden tanto al ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, como a la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, la cancelación de la obra de teatro o que sustituyan al bóvido “por una estatua”. Por ahora, el Teatro Real no ha querido pronunciarse.

 

Redacción

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