Si hay algo que el ser humano no pueda controlar es la naturaleza. Tan desconocida como incierta, poco podemos predecir de ella. Su fuerza es infinitamente superior a la del hombre, acomplejado y maravillado ante las creaciones de ésta.
Tornados, tormentas, lluvias, juego de nubes… el hombre muestra su fascinación ante tales maravillas naturales. Sin embargo, muchos de nosotros, por condiciones geográficas, no podemos observar tales fenómenos. Para eso está Mike Olbinski, un fotógrafo cuya función es cazar cualquier suceso natural, ya sea tornados, relámpagos…
Foto: Mike Olbinski
Olbinski se ha convertido en un cazador de tormentas en Estados Unidos. No obstante, su profesión tiene un riesgo: no poder predecir hacia donde va la tormenta.
"Sangre. Sudor. Lágrimas. Alegría. Eso es lo que es la primavera para mí. Las millas, la rutina, el fracaso, los días épicos, la falta de sueño, el júbilo, las amistades reforzadas, y el tiempo lejos de mi familia", narra el fotógrafo estadounidense.
Cada primavera, Olbinski sale en busca de éstas. En total, 18 días de persecución, 32.000 kilómetros recorridos en nueve estados y más de 60.000 fotos tomadas. Pero el trabajo no termina ahí, sino que hay que sumarle las horas de edición que han servido para crear este magnífico vídeo timelapse.


